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Ahora, alejado de los terrenos de juego, Edmilson compite por los compañeros que no han tenido su suerte en la vida. | ABJ

José Edmílson Gomas de Moraes lo ha ganado casi todo. Campeón del mundo con el Brasil, de Europa con el Barça, liguero con el Sao Paulo, el Olympic Lyonnais y con el Barça jugando en medio campo, ha disfrutado de una carrera profesional difícil de mejorar. Ahora, alejado de los terrenos de juego, compite por los compañeros que no han tenido su suerte a la vida.

"Hace un tiempo que formo parte de la directiva de la Agrupación. Hacen muy buen trabajo. Ahora ya hace un año que vivo en Barcelona y miro de aportar contactos y conocimiento. Trabajar es una satisfacción impresionante. Son muy serios en el trabajo y llegan a muchos lugares. Ayudan a muchos excompañeros."

Ya hace muchos años que lo hacen. Pero las cosas cambian y el mundo también. Se ha hecho muy grande...
"Hoy el mundo del fútbol es muy diferente de cómo era antes. El mundo es muy grande y aquí se trabaja con ideas nuevas y con acciones solidarias por todas partes. Estamos detrás de nuestros exjugadores, tenemos una gran presencia en el Club, un buen presupuesto y muchas ganas de hacer cosas".

Y a la Fundación también está... 

"Sí, trabajo en cincuenta y tres países con el programa Fútbol Limpio. Hemos estado en Lesbos, en el Líbano... Muy pocos clubes tienen una estructura como ésta para acciones solidarias. Recuerdo que el día siguiente del 6-1 contra el PSG, marchamos hacia el Líbano, a un campo de refugiados. Es un contraste enorme. La realidad te da un puñetazo. Y no sólo al exfutbolista, a cualquier persona del llamado primer mundo. Pero vas para ayudar".

¿Cuando eres jugador eres consciente de este entorno?

"Cuando eres jugador nunca piensas que dejarás de serlo. Vivimos en una burbuja. Jugando constantemente, rodeado de muchísima gente, en medio de un negocio constante de imagen, publicidad, contratos... Estás muy protegido y pasa muy rápido. No, no te das cuenta. Y después, si acaba bien, perfecto. Pero no siempre acaba bien. De un día para otro ya no tienes nada que hacer. No tienes que ir a entrenar, ni a jugar, ni a las concentraciones. Al principio todo va bien. Te lo tomas como unas vacaciones. Pero está claro, cuando llevas seis meses de vacaciones... necesitas la rutina del día a día y acaba llegando el drama. Negocios por los cuales no está preparado ni sabes nada, fiestas, mala relación con la pareja, divorcios con los niños como los damnificados... este desastre es más habitual de lo que la gente se piensa. Este es el sentido de la Agrupación. Cuando yo acabé de jugar profesionalmente intenté hacerlo en mi país, en el Brasil. Hay excompañeros que viven en la indigencia. Hablé con figuras mundiales, con la Confederación brasileña, con el sindicato de jugadores... He buscado mucho y conozco muy pocas entidades, poquíssimas, como la Agrupación y la Fundación del Barça". 

A usted trabajo no le falta. También está a los Legends...
"Sí, es una manera más de hacer barcelonismo. El club saca un provecho, los exjugadores también...y haces Barça por todo el mundo. Así también tienes oportunidad de volver a jugar".

Aunque la cabeza vaya más rápido que las piernas...
"Sí, esto nos pasa a todos. A los que hemos sido profesionales y a los que no. Piensas que harás esto o aquello, ves que aquel intenta un dribbling o un pase largo, un esprint... y nada. La cabeza sabe lo que tiene que hacer, pero el cuerpo dice que no. Es natural. Pero sí que conservas la competitividad. Esto no lo pierdes. ¡No nos gusta perder a nada! También he jugado para la fundación de la UEFA con Abidal, Cofú o Belleti y los pasa igual. Eso sí, miran de hacerlo bonito. Quizás ya no tenemos el ritmo que teníamos antes, pero mantenemos las ganas de hacerlo bien y el gusto por el buen fútbol".

Puesto que lo tengo aquí, ¿Me puede explicar qué pasó con el Brasil al Mundial?
"Fue muy duro! Quizás parece excesivo, pero cuando quedamos eliminados me sentí como si hubiera perdido alguien de la familia. Y me duró unos días. En Brasil el fútbol es muy importante. Brasil siempre será Pelé y una pandilla de enormes jugadores que han hecho feliz al mundo entero. Después de la imagen que dimos el 2014 teníamos que reconstruirlo todo y no es nada fácil. En Rusia hemos dado mejor imagen y creo honestamente que teníamos más equipo del que hemos enseñado y merecíamos llegar más lejos. Pero es igual, vamos por el buen camino, y esto es lo más importante. Tenemos el mejor entrenador y una gran generación. Hay que centrarse en el trabajo, aislarse de entornos personales y trabajar por la Copa América del año que viene. Y de aquí a cuatro años, a por la sexta estrella...".

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