fcb.portal.reset.password

Imagen del equipo juvenil del Barça la temporada 1975-1976

En el fútbol formativo, tanto o más importantes son los valores y los compañeros que se conocen, que los títulos. La 15ª Trobada de Jugadors organizada por la Agrupació rinde homenaje a una generación que alcanzó ambas cosas: el equipo juvenil del FC Barcelona que hace 40 años ganó el campeonato de España juvenil bajo las órdenes de Laureano Ruiz.

José Luis Flores era uno de ellos. La camiseta siempre pesa y a inicios de la temporada 75-76, el Barça era el favorito para llevarse el título. Más aún, cuando Ruiz había logrado el trofeo las tres campañas anteriores. Esto "no era una presión porque el maestro se encargaba de gestionarlo", rememora Flores en referencia al entrenador.

El equipo sufrió sobretodo en la primera etapa de la temporada, la fase previa disputada a nivel catalán. Los clubes rivales eran humildes, pero la plantilla aún no había asumido el sistema de juego. En la semifinal del campeonato de Cataluña contra la Damm los azulgranas ganaron en los penaltis y en la final fue difícil derrotar al Barça Atlètic en la prórroga.

El punto de inflexión de la temporada se vivió en los días previos a un encuentro que se debía disputar en Amposta. "Laureano nos reunió en el vestuario y se puso a llorar diciendo que le dolía que con el equipo que teníamos, este año no fuéramos lograr nuestros retos", rememora Flores. El equipo ganó aquel partido por 0 a 8.

Cuando llegó la Navidad, los jugadores ya se movían como una unidad y el equipo era imparable. ¿La prueba? El Barça sólo aportaba un jugador a la selección nacional, mientras otros rivales enviaban cuatro o cinco. Aun y así, el FC Barcelona ganó todos los partidos de la fase final tanto en casa como a domicilio. La meta es aún más notable si se tienen en cuenta los rivales, clubes como el Zaragoza, el Valencia, el Sevilla o el Real Madrid. "No teníamos un crack, éramos un equipo", sentencia Flores.

Una vez más, el mentor Laureano Ruiz fue fundamental a la hora de alcanzar esta meta, según el propio Flores: "cuando más presión debíamos sentir, en la fase final, era cuando más relajado actuaba él". En aquellos días decisivos, los entrenamientos eran suaves y cuando los jugadores hacían vida juntos, todo eran reuniones en que contaban anécdotas y cantaban juntos. Había una canción especial, María de la O, que Ortiz les hacía cantar a menudo. Todo ello, con el fin de fortalecer el grupo y alejar la presión.

Los resultados no se hicieron esperar. La victoria por 1 a 2 contra el Real Madrid en la semifinal y el triunfo definitivo en la final por 1 a 0 contra el Murcia son lo prueba del éxito. El equipo estaba tan concentrado en aquel partido que a sus protagonistas les cuesta recordar aquella final disputada en el Santiago Bernabéu ante el Murcia.

El equipo, el conjunto, la fuerza, las ganas y la mentalidad de ganadores que Herrera supo meter en la cabeza de sus futbolistas fue la clave de aquel triunfo. "Éramos buena gente y entendíamos que un grupo si quiere hacer algo sólo lo puede conseguir colectivamente" rememora Flores.

Un grupo de compañeros y amigos que volverán a encontrarse el 18 de junio en Figueres con motivo del Encuentro Barça Jugadores. 14 de los 18 integrantes de aquel equipo ya han confirmado asistencia al acto. La muestra de la pervivencia de ese bloque. Unos amigos que cuarenta años después volverán a cantar María de la O.


Volver arriba